viernes, 5 de junio de 2009

Letrahue V : Lo que guarda el canal grande

HOY: Secreto 1: Kung Fú (a todos los nacidos y criados en Fisque menuco)
...“El pelao cun fú”… así lo llamábamos los que después de cada capítulo salíamos a romper palitos secos que dejaban caer los “árboles de pelusa” (aún hoy no se como se llaman)
La ramitas se apoyaban sobre una base dos ladrillos o piedras, o palos más gordos de los que dejan como para sentarse, y se les daba el golpe de gracia con el canto de la mano.
El palito escuálido se rompía en dos, y uno se levantaba del lugar orgulloso de su efímera victoria pero con el rostro inexpresivo, igual que el “pelao cun fú”.
Siguiendo el borde del canal ( una eternidad desde la placita entre Misiones y Kennedy) se llegaba al puente de la San Juan.
Otra eternidad mas allá, estaba la Canaleta Roja. Ahí nomás empezaba lo de Verdechia. Una chacra con manzanas de las rojas, las verdes y de las otras (unas amarillas color palote, medio ácidas y siempre arenosas, pero a mi vieja le gustaban)
Hoy se asienta allí la Villa de las artes y el afamadísimo IUPA (Instituto Universitario Patagónico de Arte).
Nosotros aprendimos a entrar sin ser vistos, como el pelao cun fú.
No había tiempo de elegir, manoteábamos apurados entre los surcos hasta donde nos daban los bracitos y se llenaba la improvisada bolsa que armaba la remera dada vuelta a la altura de la panza. No sé si entraban muchas en mi remera, pero lo que sí, yo me aseguraba de que fueran todas, de las verdes, de las rojas y de las otras (unas amarillas color palote, medio ácidas y siempre arenosas, pero a mi vieja le gustaban).

Aprendimos a salir cargados sin hacer ni un ruido,
como el pelao cun fú.
Y a deslizarnos como lagartos hacia la orilla del canal.
Soltábamos la carga de las remeras en el agua.
Y nos veníamos a perrito por el medio,
sin temores de la hondura verde del canal grande
que abraza a los desprevenidos por las patas,
los acalambra y los hunde.
Cada quien con su pequeña jangada de manzanas,
mecidos al antojo de la corriente
en el medio del canal principal de riego
al que porteños y corobeses recién llegados
lo llaman (lo creen) río.
Y atravesábamos flotando las dos eternidades
desde la canaleta roja al puente,
Frente a la casa
las manzanas volvían a las remeras
como los canguros bebés a las bolsas de sus madres.
Y depositábamos el botín sobre la mesa para que todos comieran,
elegíamos un lugar para nosotros
sin hacer alarde ni aspaviento de la cosecha fácil,
ni la travesía de la doble eternidad sobre el lomo del agua
y nos quedábamos en el molde , loco, como el pelao Cun fú.
...Bien valga el recuerdo a don David Carradine (kung fu) y a los otros que hace rato no veo y soliamos de chicos ir a robar manzanas protegidos por el canal gande (Sapo, cabeza, tele, ceboya, carucha, yonca, oreja, el chepa, el pelusa y marciano)

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Que hermosas imagenes, cuantos aprendizajes compartidos que hoy siguen estando, en nuestra historia.
Cuales seran las manzanas que hoy podemos robar de ese lugar???
Gracias por regalar imagenes, poesia y sentimientos.

Carlos Sandoval dijo...

Anónimo: Es muy agradable saber que disfrutan de una mirada en este lugarcito.

Carlos Sandoval dijo...

JAH!!!
YA PASÉ LAS MIL VISITAAAAAS!!!!
(...ni yo lo hubiera dicho...)

Anónimo dijo...

Recuerdo la chacra donde hoy esta la Villa... en verano cuando era apenas camofla, ibamos con mi hermana, a bañarnos a escondidas, en el canalito de la calle Jose Paz. El canal grande solo nos atreviamos en invierno con mis botas para la lluvia. Ahi pasabamos horas cirujeando para divertirnos...
Hoy... cementado no tiene el mismo tono otoñal de antes pero sigue guardando miles de recuerdos...

Carlos Sandoval dijo...

CAMOFLAA!!! Como andán vos y tus ojos, che?
Invierno en el canal era pa buscar camgrejos y patinar en la escarchita...
otras cosas que irán saliendoa medida que se acuerden y lo compartan aquí
Que grata visita la tuya Camofla, las puertas de este blogcito están abiertas siempre (pase sin golpear nomás)

Biblioteca Escuela Cte. Espora dijo...

Hola, Carlos, gracias por tus aportes a mi trabajo

y por visitar a Olga también!

te paso este link sobre Kung Fu, de un escritor bahiense, me gusta su lectura de la cosa, se nota que tiene más o menos la misma edad q nosotros...

http://accionliteraria.blogspot.com/2009/06/un-tipo-que-camina.html

tu relato, re lindo, me hizo acordar cuando mis alumnitos de la chacra me enseñaron a correr con fruta ajena, y comer manzana verde mal, chiquitita, con sal gruesa

saludos

Silvia

Carlos Sandoval dijo...

Así es Silvia, manzana verde, chiquita y con sal...
y algun primer beso entre los surcos que hubiera tenido gusto a dioses para despues salir a los pedos a contarle a los otros...
porque en el barrio de los pibes vampiros la única forma de besar, era como los dioses..
...El lugar mas bonito del mundo es la orilla del canal en cualquier época sin cemento en los bordes.

Marcelo Díaz dijo...

Hola, Carlos, acá estoy en tu blog, leyendo con gusto tu poema. Parece que algo fuerte nos pasaba con Kung Fu a los de nuestra generación. Yo también tengo un poema que termina con Kung Fu:
http://accionliteraria.blogspot.com/2009/02/las-ruinas-de-disneylandia.html

Un abrazo grande

Carlos Sandoval dijo...

Marcelo: Gracias por asomarte a mi casita.
Creo que lo que aún hoy atrae del pelado cun fú, era que no le rompía los kinotos a nadie (un tipo que sabía manejarse y estar en el molde)
Un abrazo y ya nos veremos, con el morral y la flautita, entre las pisadas suaves que delata el papel de arroz.
PD: la puerta queda abierta, loco, vos pasá cuando quieras.

Silvia Castro dijo...

jeeeeeeeee, te animaste con el Morse!

Para ir al Laberinto cruzás el puente de Paso Córdova, pasás la caminera, bajás como quien va al Náutico, seguís, seguís, bordeando el río, hasta las lomadas donde hacen motocross. Ahí hay una entrada llena de tamariscos, de arcilla bien gris y compacta. Es una caminata re linda!

saludos

Silvia

Carlos Sandoval dijo...

AH, si, recuerdo que una vez fuimos allí con unos amigos de la infancia.... uno de ellos jamas pudo salir (dicen que hoy, treinta años despues, sigue dando vueltas entre las zanjas gredosas)
Gracias por el dato Silvia.
Saludos

germán arens dijo...

Carlos...¿cómo estás?...llego desde el blog de Sergio Sarachu y es como haber llegado a casa.Soy de Rio Colorado pero vivo en Bahía Blanca."lo que guarda el canal grande" es hermoso.Nosotros también tenemos el nuestro con más historias que agua.Por ejemplo a unos pocos metros de la barraca (Club Independiente) por sobre el canal pasa la via del Zapalero...ahí abajo,dentro del agua nos metìamos nosotros cuando el tren pasaba...era ensordecedor peo mi mirada y la de mis amigos en ese instante se unían en algo inexplicable.Un abrazo sureño y te invito a mi blo.

germán arens dijo...

lèase" pero y blog"...siempre apurado y meto la pata.

Carlos Sandoval dijo...

Salud Germán, si alguien te dice que leyendo tu blog se siente como en su casa, loco, se te caen las medias.. Te agradezco tamaña alegría, la alegría de compartir la mirada, de saber que nos paramos a ver el mundo desde lugares parecidos.
ahi voy pa´tu blog... preparate un mate.

germán arens dijo...

Pasà cuando quieras...en unas semanas voy a pescar al Rio Negro por el lado de Guardia Mitre, dicen que estàn saliendo buenos pejerreyes.En una època siempre iba a un lugar llamado "El Pedregal" a unos 50 Kms de Conesa, tambien a la Colonia Santa Luisa.Tenes idea cçomo esta la cosa por Roca?...parece un foro de pesca esto...un abrazo sureño.No encuentro los acentos.