viernes 27 de noviembre de 2009

Letrahue Nº 10: Ausencias


Reseña del hombre hecho de ausencias

Acostumbrado a las ausencias, el hombre no las sufría. Las contenía silenciosas tripas adentro y cuando amenazaban explotar garganta afuera, las empujaba con vino y ellas solitas se adormecían.

- No es tan malo estar lleno de ausencias –decía- Cuando el hambre aprieta, las soledades se instalan en la panza refrescando los ardores del ayuno.

En los ratos de pensar, viboreaban las ausencias buscando adentro su lugar verdadero, ahí entre la garganta y el corazón que es donde suele anidarse la angustia. Entonces florecía el síndrome opresivo desmesurado y veloz como la habichuela mágica en el pecho del hombre solo, que se golpeaba el esternón y las costillas desacomodando el aposento de los recuerdos que duelen. Conjeturaba que las había espantado hacia otro confín del cuerpo porque no era necesario el tiraje de los músculos accesorios del cuello para la respiración, ni sentía el corazón apretado, ni la garganta amenazaba con llorar cada vez que intentaba palabra.

Se durmió el hombre un día, preñado de ausencias. Las privaciones no murieron con él, pero se las llevó puestas, pegadas al alma como un abrojo para no sentirse vacío... y para que nadie tuviera que entorpecer la virtud de estar vivo, haciéndose cargo de ausencias ajenas.

Ejemplo a imitar si los hay, mire...

Carlos Sandoval

Invierno- 1993

Fotografía : Agustin Sandoval

*Nota: El personaje de la foto, nuestro gato Mojo Jojo, fue quien me contó esta historia

sábado 14 de noviembre de 2009

La luna y el canal grande

Compartan conmigo esta alegría!!

Algunos cuentos de este, mi primer libro, llevan casi veinte años mirando hacia afuera desde el silencio. "La luna y el canal grande" estará en la calle en Diciembre. No se que mas decir, che...
ahi le va un adelanto


...A don Justiniano Lautaro, Dios le había concedido la gracia de conservar el olfato aun después de muerto. Solía acercarse al pueblo de vez en cuando por las noches, para oler flores de contrabando en los jardines, ver la tele de reojo por alguna ventana entreabierta, o escuchar la radio. Sus hermanos de la fosa común aguardaban pacientemente en un claro del bosque, flotando sobre el rocío al que amorosamente llamaban “alma del frio”. Con cada madrugada, Justiniano Lautaro volvía para contar las noticias del mundo de los vivos, hablando con palabras de aire y silencio, porque es así como hablan los muertos.

Llegaba a la población, silencioso y hábil mas que invisible. No era del todo traslúcido como la mayoría de los fantasmas, pero la sombra en las noches lo favorecía. Cuando la cerrazón estaba en pleno, se aparecía acarreando hilachas que habrían sido alguna vez mortaja. Llevaba restos de otras cosas también, que no habían querido desprendérsele del alma y flameaban en su espalda como flecos de barrilete...

Impalpable y liviano se escabullía entre los jardines, arrastrado por su gran debilidad: el olor de los jazmines...

(Fragmento del cuento "Cuarenta y cuatro" dedicado a Victor Jara-Septiembre 2001)


...Un recuerdo fugaz la atravesó cuando hizo pié frente al público: Don Mariano Torres.

De él se decía que era brujo, porque curaba la culebrilla con tinta y ceniza, y para el mal de la tristeza recetaba un fermento de agua y miel macerada durante tres semanas al oscuro. Odiaba los hospitales, la misa y los milicos, pero brujo no era. Rosa y el Mariano solían hablar a los gritos con el cerco de por medio casi siempre cuando la siesta, cada uno bajo el alero de su patio de atrás. Ella dejaba caer sobre un hombro su trenza canosa y larga, se ataba el pañuelo a la cabeza y con el trapo de repasar la mesada agarraba la manija de la pava para no quemarse. Preparaba el mate dulce con una pizca de toronjil para el corazón y unas hojitas de té del burro para avivar la pereza de los intestinos. Él se arremangaba el pantalón, acomodaba los pies descalzos en una palangana de agua fresca y se empinaba una cerveza negra. Cada tanto se daba golpecitos en la panza con la camisa desabrochada, haciendo vibrar los lunares y las manchas de la vejez, en la flacidez de los cueros sueltos del abdomen. Hablaban de que por ahí llovía para la nochecita, que habría que blanquear las paredes con cal para espantar a las vinchucas. Conversaban largo de cosas intrascendentes, coincidían en que ponerse viejo era una porquería y se buscaban con la vista entrecerrada, acentuando las arrugas de los ojos, para mirarse por entre los reflejos de la tierra caliente a esa hora.

(Fragmento de "La rosa del foro"-Junio 2003)

martes 3 de noviembre de 2009

Carta de Luisa





La Ñaña Luisa Calcumil hace un tiempito golpeó las manos en esta casa virtual...


Hoy me la encontré en la calle y hablamos mucho,

hasta sin hablar, hablamos,

porque Luisa dice desde el silencio tambien.

me enseñaron que a eso le llaman "conocimiento silencioso",

y se escucha con las orejas del alma


Aqui dejo una muestrita de su palabra:

Hola Carlitos: Me encanta como escribís, me gusto mucho tu blog y quienes lo habitan. No soy muy cibernética, no me alcanza el tiempo, porque ando viviendo intensidades, urgencias, a veces muy lejos, otras muy cerquita. Creo que hay tanto para hacer, como lugares y formas, todas necesarias, y vamos tejiendo una matra de mil colores, para abrigar a niños de ojos negros,pardos, verdes, y azules.

"El uso baila, la matra espera

la abuela quiere enseñarnos más

que la memoria de los antiguos

laboriadita va en el telar"


Por estas cuestiones de tiempo precisamente no puedo leer novelas, pero si poesía, y me encantaría tener un libro tuyo, porque entre una cosa y otra, asi como se me hace necesario un mate, manoteo un libro y leo una poesía, para seguir, sin que se me atrofie el alma, o el resentimiento me malgaste el corazón, además a mis visitas les convido mate, a veces tortas, y les leo poesía.Cuando tengas ganas, venite al barrio S.Martín, no soy estructurada con los horarios, asi es que se me puede visitar de mañana temprano, de tarde, de noche y de trasnochada. Buena, muy buena, tu escritura, como vertiente de agua buena. No puse este comentario en el blog. porque no se como hacerlo, por eso tampoco soy de navegar mucho.Juanita Lefiche es la dueña de mi ternura en esta foto.
Luisa

viernes 16 de octubre de 2009

Atarceder en el barrio de los niños vampiros

Hay un momento del dia

en que el mundo parece que quisiera decirnos algo.

Ese momento, sublime o fatal,

en el que el tiempo queda suspendido

y la misma tierra contiene la respiración.

Y retrasa el suspiro, lo contiene mientras los pajaros

van buscando lugar entre los árboles para hacer noche.

La brisa del sur se para en seco.

¿que cosa es “eso” que el aire quiere decir cuando se queda tan quieto,

y el barrio se inunda de un color espeso que va del dorado,

a lo saguíneo y al púrpura?

Esa cosa indescifrable ahí, cuando el dia ya termina,

pero la noche todavía no empieza.

Cuando el tiempo parece encapsulado

entre la última respiración amarilla del sol

y el nacimiento de las estrellas fugaces…

Ahí, cuando la tarde se recuesta

y uno busca con la vista porque sabe

que puede mirar de frente al sol sin dañarse los ojos…

La gomería en medio de la nada

el almacen cerrado por duelo, la rotonda de la virgencita

el olor del pan casero

el sol incapaz y anémico

escondido detrás del humo

que el valle escupe sobre la ruta

como un alarido

en las noches de helada

...Ahí nomas está,

tan facil y tan difícil ,

el último lugar mágico que todavía es posible…



Carlos Sandoval, marzo 2008.
Fotografía: Agustin Sandoval (septiembre 2005)

domingo 27 de septiembre de 2009

Marcas de nacimiento


El sur nos reconoce en la impronta que nos deja.
Cada huella nuestra en el suelo,
es tambien algo del suelo en nosotros.
Las sombras congeladas,
el vapor de las respiraciones invernales,
el silbido de la jarilla
en el polvo finísimo del viento.
La caminata descalza
sobre las piedras calientes
de la orilla del canal en la siesta del verano,
y las guaridas vacías sin piso ni techo
de los golondrinas cuando termina la cosecha,
determinan las marcas de origen
que llevamos anestesiadas
hasta que el narrador las despierta.
Quien cuenta una historia descubre, redescubre,
las cicatrices mutuas de la relacion entre los hombres y las cosas.
El narrador hace atajos,
facilita el encuentro,
corta alambrados.
La barda tiene la memoria de las cosas inertes
que el sur estampa sobre nuestros cueros como un tatuaje:
eclipses,
la luna en el canal vacío,
chacra florecida,
la adivinación de las estrellas fugaces,
... y vos , Negra, siempre vos.
Texto: Carlos Sandoval
Imagen: el obturador miope- belendelabarda.blogspot.com

viernes 11 de septiembre de 2009

Yotivenco 2 (los recuerdos que trajo el frío)


Fragmento del segundo capítulo de la novela YOTIVENCO (el uno está por ahi, mas abajito) ... disfrutenlón:
...Despacio, pensando venía, volvía caminando de la trasnochada. El pantalón, perdía el color a la altura de las pantorrillas y bajaba en degradé terroso hacia los tobillos.

Todo color se torna terroso

entre la bruma de polvo

que envuelve a los bailarines de la rodilla hacia abajo,

como una porción de cielo que baja,

o de infierno removido que sube,

a entalcar la bailanta de galpón entre las chacras.

Le gustaba el otoño para arrastrar los pies, abriendo un surco entre las hojas que el viento traía desde las chacras. En eso venía pensando, en el otoño del año pasado, en la vuelta de un baile. Habían estado bailando en silencio. No hablaron nada durante el baile y ahora en el camino tampoco, al menos no con palabras. El baile pululaba entre pasodobles, cumbias y rancheras, y para ellos todo era lo mismo, sonaba igual, se bailaba igual, abrazados y sin dejar de mirarse… sin hablar.

Afuera de ellos dos, el mundo latía en la danza curva de hombres con la tierra pegada en el sudor y mujeres parcas de rostro serio y cuerpo alegre. Al final de cada pieza, cuando los bailarines aplauden al acordeonista y al guitarrero, ellos dos no se soltaban. Fueron inmunes a la inseguridad de los empujones de los borrachos primero y al vaho de los vómitos etílicos después. Cuando se diluyó la bailanta caminaron un poco y se preguntaron los nombres… recién ahí se conocieron las voces.


Ella habló del frío buscando una respuesta que tal vez nada tuviera que ver con el clima. Él sugirió algo que no necesitó palabras y se abrazaron.
Se sabían el nombre nada más, el nombre solo, y se abrazaron. Apenas si se conocían, igual los dos se llamaron a la desvergüenza.

Las hojas molidas en el suelo hicieron un pacto con los cuerpos desnudos para intercambiar color por aroma, tibieza por frío, amor por amor. Quedaron entonces ellos del color de las hojas, y las hojas tomaron el aroma de los cuerpos.
No pensaron que se venía la amanecida, iluminándolos ante la vista de los pájaros y la quietud de los de los álamos. De alguna manera el la envolvió. La encapsuló en un abrazo para alejarla del frío del amanecer otoñal y del frío de la existencia. Se pusieron a resguardo de todos los fríos, abrazados, y se hicieron invisibles.

Texto: Carlos Sandoval (de la novela "Yotivenco")
Imagen: gentileza de http://www.dekorarte.com/ (la web no menciona el nombre del artista)






domingo 6 de septiembre de 2009

Lo que guarda el Canal Grande

Secreto Nº2:
Los Tres Álamos (La memoria del agua)


Cada tramo del canal toma el nombre de aquello que lo identifica, de esos detalles del relieve en las orillas, o de los rastros humanos que lo distinguen. Así va, rebautizándose acorde a las construcciones que lo cercan, o la naturaleza que vive en sus orillas. Los tres Álamos, canaleta roja, pozón de Parra, orilla del sauce viejo, la pasarela amarilla, la usina, la bomba del regador etc.

Sobre el costado sur del canal grande, a unos treinta metros del puente de la San Juan, quedaban tres álamos de cuando todo era chacra. La cuidad ganó terreno y alguien los dejó ahí

Cuidaban la orilla,

largos, silenciosos y expectantes.

regados al secreto residuo pegajoso

de feroces calenturas furtivas.

Grabando en la oreja de sus cortezas

el bullicio de los pibes que pasan flotando

entre la jangada de manzanas (recién halladitas)

Salpicados por las zambullidas

de los dueños de los vaqueros recortados

y los tatuajes mal escritos con el nombre de algún amor

en aguja de coser y tinta china.

(De esos amores que vuelven como una maldición

cada vez que uno se mira

creyendo que la piel, al igual que uno,

también puede olvidar)

Ahí estaban desde no sé cuándo. Cicatriz en la corteza de corazones mal tallados con el nombre de algún él y alguna ella en el centro, atravesados por una flecha. Troncos de cáscara grisácea con meadas resecas de los pescadores de tarrito y lombrices, vomitónas y escupitajos evaporados de los borrachines de paso.

...Desde el puente de la San Juan se ve la zona, ahora toda cementada y ya sin álamos (dicen que con luminarias y pastito se va ver lindo) pero sigo viendo el reflejo de los tres árboles sobre el agua. La memoria del canal puede mas que la ausencia.

Cerca del puente de la Avenida Roca, a veces veo una imagen fantasmal de sauces que no están y me dan ganas de colgarme de las ramas inexistentes y hamacarme en el agua mientras los remolinos de la correntada te suben por el lomo…

Texto: Carlos Sandoval -06 de septiembre 2009

Fotografía: Agustín Sandoval (Junio 2005)

sábado 5 de septiembre de 2009

Negro de mierda

AL FIN SOY UN ESCRITOR MALDITO!!! (AL MENOS YA CARGO EL ESTIGMA)

...."Por Roquenses de la calaña de Carlos Sandoval, la gente como ..... y yo tuvimos que exiliarnos"...
Con estas palabras coronó hace unos dias una apostilla de mi parte en su blog una Gran Poeta De la patagonia (exiliada en buenos aires, al parecer por culpa de este negro de mierda)

El caso es que no gustaron algunas cosas que dije, y "la gente bien de Roca" descargó munición gruesa sobre la desfachatez de este energúmeno que aquí les cuenta.

Tal parece que los empujones de valentía de ciertos personajes duran lo que un pedo en una canasta, pues al querer buscar de nuevo aquellas palabras degradantes hacia mi persona (tal parece, mis intervenciones "envilecen" ciertos ambitos intelectuales) ... y, ups! ya no estaban.

Para los que no me conocen, me presento de cuerpo y alma (negra el alma, como bien la cargamos los negritos del otro lado del canal)
Naci en Barrio Norte de Roca, me crié en un conventillo, ya saben, muuuchas piecitas y dos letrinas al fondo para todo el mundo. A mi nadie me va vender lo que es el hambre, ni el frío, ni dormir amontonados en lo que hoy dicen "colecho" por no haber donde.

De criarse en una casita de plan tres habitaciones para 10 ocupantes.

Cuando elejí una profesión, elegí ser enfermero para trabajar para los pobres.

Pudiendo ser chorro con la pobreza como excusa, elegí ser poeta.

Pudiendo ser un garca como muchos, y pisar a los demas con tal de ganar guita, elejí ser un enfermero raso y trabajar para los pobres.
Y aqui van algunos datos mas

Dramaturgia (Tíeres, teatro)

· Marzo del 2001: Autoría de “ El Cuero” y “ Padre del maíz” en el

espectáculo “ Al sur del sur, leyendas”, puesta en escena por La

puerta Títeres de General Roca, en el Teatro de la Estación,

realizando luego gira por distintos países de América Latina (Chile,


Perú, Bolivia, Ecuador, Méjico)


· Diciembre 2001: Autoría de “ Una historia de la tierra” (títeres)

presentada por el museo regional Lorenzo Winter en el marco del

proyecto Historia Viva, puesta en escena por La Huella Títeres.


Debido al rigor histórico y pedagógico de la obra, fue representada

para las escuelas primarias de la zona en los ciclos lectivos 2002 y

2003.


· 2004: estreno de “Se viene el agua” (la huella Títeres). Realizando

circuitos de teatros y escuelas primarias.


· Junio 2005 “Se viene el agua, y Una historia de la tierra” viajan a

Ecuador y se ponen en escena durante dos meses.


Cine


· Julio de 2000: Autoría del libro (nouvelle) y participación en la


realización del corto cinematográfico “Las trenzas de la Muerte” que


fuera estrenada en el


“Primer encuentro Patagónico de comunicación y Cultura” (General


Roca, Río Negro. Julio 2000)


· Noviembre 2000: “ Las trenzas...” se presenta en el “Segundo


encuentro de culturas Sur del Mundo” (Valdivia, Chile) invitado por el


Fondo Nacional de las Artes (FONDART) de Chile. · Octubre 2006 Se estrena el corto cinematográfico “Atrapado” del


cineasta Dardo Gobbi, basado en textos de Carlos Sandoval en sala 2


de Casa de la Cultura. Gral Roca. Río Negro.


PRODUCCION DE RADIO


· 1991- Producciones para Radio : Co-conducción del programa radial


“Con la soga al cuello”


· 1992-Conducción y producción de “El hombre de la calle”


· 1999-2002- Participación en la producción artística y colunmista de


“Perros de la calle”


· 2008- 2009: Produccion y conducción programa “El Umbral”.


Todos ciclos de radio de “Antena libre 89.1” (Radio de la facultad de


derecho y ciencias sociales de general roca rio negro)


LITERATURA- Certámenes y publicaciones


· 2003/2004: Ganador de certamen de Fundesur y Fundación antorchas


de literatura. Becado por dichas instituciones por un lapso de dos años


para trabajar en el taller de narrativa y perfeccionamiento de la técnica


literaria. Talleres dictados por los escritores Leopoldo Brizuela y


Marcos Mayer.


· Noviembre 2007: Seleccionado por el Fondo Editorial Municipal (bajo


el seudónimo “Gualicho”) Publicación de la Nouvelle “El finao Garrido


en la Antología Literaria Roquense.


· Cuentos cortos y poesías se han publicado en revistas, diarios y


fanzines barriales y diversos medio digitales de divulgación de la


cultura


· Actualmente se puede acceder a algún material en


www.sandovalcarlos.blogspot.com


Mi otro Yo


· Desde Marzo de 1989 se desempeña como enfermero dependiente del


hospital publico Dr. Francisco López Lima


· Desde el año 2003 es enfermero en zona rural.



.... Ahora bien, pregunto a los apóstoles de la decencia y dueños de la verdad ¿podrían decirme cual parte de la "gente de mi calaña" es la que les ha hecho tanto daño al punto de que por nuestra culpa (mi culpa) estén en el exilio? (lo gracioso es que yo ni los conocía cuando se fueron ni cuando estaban acá, en esta chacra asfaltada que tanto amo, por eso sigo acá)

Encumbrados escritores que escupen sobre mi con infinito desprecio desde la sombra de su exilio trucho... Sigo sin entender (respeten mi ignorancia, che) eso de ..."Por Roquenses de la calaña de Carlos Sandoval estamos en el exilio"

Ser un negro del otro lado del canal no es tan contagioso como para cambiar de provincia.

¿Ser pobre será? ¿Ser padre de familia y trabajador? ¿Animarme a escribir y ser reconocido por ello?

Porque, de todo eso estoy orgulloso hasta las lágrimas....

miércoles 26 de agosto de 2009

Letrahue IX- Ellos (2) El Cabito ferreira






Ellos (2): El Cabito Ferreira

Ferreira era Cabo de la Colonia Penal U5 cuando lo del cincuenta y cinco.

Se negó a apoyar el derrocamiento a Perón porque eso venía con el bonus track de garrotear al peronchaje del conventillo de barrio Norte (Frente al Canal grande, a media cuadra de la Usina, él también vivía ahí)

Alguien le hizo una seña a un esbirro, y al cabo Ferreyra la oscuridad lo fagocitó…

De las peripecias vividas cuando lo llevaron se sabe poco. De esos infiernos es poco lo que se sabe, bastante lo que se esconde y muy de mucho lo que, por mecanismo de defensa alma atormentada, se olvida sin mas ni más.

Una vez desaparecido se lo dio por muerto acá en Roca. Los que lo largaron en los basurales habrían creído lo mismo.

Inconsciente y febril Ferreira pasó hecho nadie entre la horda que revuelve basura para comer en Buenos Aires. La cuidad lo retuvo anónimo en sus fauces un tiempo… y lo escupió.

Puesto que olvidó su nombre, su casa, su causa y su lugar suponemos que volvió traído mas por el instinto que por el recuerdo. Apareció una tarde hablando incoherencias, meado y con una ropa sin edad ni color, lamiéndose las mataduras de los nudillos macerados como un perro viejo.

Cabito Ferreira habla a los gritos (saluda a los gritos, piensa a los gritos) En rueda de pordioseros alardea de que en una oportunidad Perón lo saludó dándole la mano.

Nunca mendigó. Juntaba la mugre que tuviera algún resto alimenticio y ni bien mascaba por un rato los pegotes verdosos se mostraba caritativo a los transeúntes.

Sacaba un bollo grisáceo de su bolsa y después de olerlo un poco, lo ofrecía al prójimo sobre su mano extendida:

- ¿Una empanada?... Cebolla... ¿Le gusta la cebolla?... ¿No quiere un cachito de pan?

Buceaba con la cabeza hundida en los canastos de basura de las confiterías y los bares para empinarse lo que hubiera en el fondo de las botellas vacías. La mezcolanza ardía en el estómago pero calentaba hasta los pies.

Se alejaba enredado entre el bolserío que siempre le cuelga de los hombros y los brazos. Bolsas llenas de basura, comida, papel de diario y envolturas de caramelos.

Pensaba a los gritos (siempre piensa a los gritos)

-¡Viva Perón, diosito!... ¡Tráiganme el revólver, carajo!

De cuando en cuando se trepaba a la punta del edificio ese que está frente al hospital, y que nunca se terminó de construir.

Gritaba atrocidades desde lo alto

con la bragueta mojada y los brazos abiertos,

como queriendo volar de la locura

y descolgarse afuera, lejos.

Como un fantasma de él mismo

... Como el olvidado que era nomás.

Cada tanto lo veo por ahí, pero me dicen que el Cabito Ferreyra murió hace mucho y que son otros cirujas que saludan cuando les digo “como va don Ferreyra” porque los crotos saludan a cualquiera que les hable. Que el Cabito no ha de ser, me dicen, salvo que yo ande por la vida saludando fantasmas.

Que sabrán estos, digo, si los ven a todos iguales.

Carlos Sandoval

Otoño 2003

Imagen:www.chelocandia.blogspot.com (Gracias de nuevo Chelo)

viernes 14 de agosto de 2009

letrahue VIII: La Violeta


LA ENFERMERA VIOLETA


Violeta estuvo un tiempo en las afueras de Laguna Blanca, haciendo para los lugareños las veces de agente sanitario, enfermera, partera y si la urgencia lo requería, también médico.


Manejaba una ambulancia desvencijada en un paraje frío y ajeno al beneficio de la ayuda social porque reditúa muy pocos votos, demasiado lejos de cualquier lado. Los escasos habitantes desperdigados en ese tramo de meseta patagónica, rara vez supieron de elecciones, aunque en los registros oficiales figuran como asiduos votantes, tanto ellos como alguno que otro pariente o vecino muerto. A la Violeta la “volvieron” al hospital de la cuidad cuando por esto de los votos hizo muchas preguntas al comisionado de la zona, que era también juez de paz y retiraba la documentación de aquellos que en Laguna Blanca se apagaban por picaduras de alimañas, entreveros a cuchillo, partos malogrados, o endurecidos por la helada durmiendo campo afuera. Ella los vio en el padrón, marcados con la crucecita del sufragio cumplido.


El mejor recuerdo de la Violeta: Los nacimientos. Hechos en el puesto sanitario o en la casa de las madres, de apuro en la parte de atrás de la ambulancia, o a cielo abierto en el reparo un cauce de lluvia seco entre las jarillas. Le avisaban por radio, o venían de a caballo. Violeta salía en la ambulancia llevando, además de lo necesario el parto, la estufita a querosén para calentar la pieza de adobe fría por la intemperie, y una botella vacía por dudas.


Es costumbre de las madres de la zona soplar una botella obteniendo un silbido de tono bajo después de que nace el niño. Antiguamente, la hoy botella sería una vasija de barro hecha solo para estos menesteres, que se transfería de mujer a mujer, de preñez en preñez. La creencia de estos lugares dice que al sacar silbido sereno de la botella, los espíritus circundantes ayudan a desprender la placenta de la madre, sin los riesgos que padecen hoy las que dan a luz bajo la tutela del progreso y la ciencia. Convocaban así a las entidades protectoras, que permanecerían de ahora en más velando por el niño, hasta que deje de serlo.


La familia del recién nacido concedía a la comadrona o partera, el honor de un nombre. De ahí que en laguna blanca todos tuviesen por lo menos dos nombres. El primero dado por su familia y el segundo por la partera. Aquel que tuviera un solo nombre por esos parajes de seguro era forastero, o bien la madre pasó solita el trance de los dolores y el alumbramiento.


La primera vez que Violeta se vio envuelta en tamaño menester, tuvo una imagen fugaz de un amor con quien le hubiera gustado tener un hijo, y bautizó al niño con el nombre de sus nostalgias.

Así, en un tiempo no muy largo, los niños nacidos en Laguna Blanca eran nombrados por Violeta con los nombres de sus antiguos amores.

Cuando se acabó la lista de aquellos por los que fue correspondida, Violeta siguió con aquellos por los que fue desairada. Agregó también a los que jamás supieron de su amor, porque había elegido entonces amarlos desde el silencio, puesto que alguna razón le impedía hacer pública la confesión. Violeta se ve al espejo, reconoce en la piel las marcas del tiempo y piensa en laguna Blanca. Sabe que en todos los niños nombra a sus amores de siempre, se ve a sí misma rodeada por los chicos que acuden a visitarla, sabiendo ella que por cada nombre que pronuncie, habrá un cosquilleo en el corazón.

...Entonces cree que ése es un buen lugar para envejecer.

Carlos Sandoval-Verano del 2000

Imagen: Agustín Sandoval- invierno 2006

lunes 3 de agosto de 2009

Cortando alambrados- Borrachera Seca

Borrachera Seca




Estamos en síndrome de abstinencia.




En alto nuestros puños temblorosos




deseando, presurosos, llegue el día




de apretar entre los dedos copas llenas




de los cántaros hastiados del delirio,




del vino que genera la esperanza.




Derramarnos ya borrachos de la vida,




y brindar con el licor de la justicia...







Texto:Carlos Sandoval - Octubre 1990 (03:30hs)

Ilustración: Chelo Candia - Julio 2009

jueves 23 de julio de 2009

Letrahue VII : Fragmento del Yotivenco

Yotivenco... (los recuerdos que trae el frío)




Me crié , hasta los cinco años de edad, en un conventillo en Barrio Norte a orillas del canal grande. Dos letrinas al fondo para todos los inquilinos (cuando nos dieron casita de plan no conocía lo que era un inodoro, y me asustaba mucho tirar la cadena)
De estas últimas jornadas de frio y nieve, con ricos esquiando felices y pobres recagados de frío, se me antojó compartir un fragmento de mi nouvelle (inédita aun) llamada "Yotivenco"

Amo desmesuradamente lo que hago para ustedes (aprendí que compartir hace libre, es sanador y corta alambrados) por eso deseo que lo disfruten ... ahi va





....-El invierno le congeló la sangre. Cuando te dormís al frío, primero la sangre se le pone perezosa a uno, y después no anda –
Así habló la Carmen cuando alguien en el conventillo preguntó por Gonzales. El viejo se había enroscado en las brumas de una borrachera que le impidió llegar hasta la puerta de la pieza.
Indiferente a su piel entumecida se tendió en el pasillo largo de tierra apisonada. Se durmió al rajo del frío, a cielo abierto, anestesiado y feliz.
Amaneció duro y con un brazo flexionado.

El sol era no mas que una franja insinuada en el cielo apático de los amaneceres invernales y Hebe ya se había levantado. Llevaba la taza de noche atiborrada de fluidos entre sus manos pequeñas. “Lo primero siempre es tirar las aguas” le habían enseñado, y si es posible antes de que los demás se despierten, que nadie tiene porque saber de las cosas de uno. Era el ritual acostumbrado antes del desayuno, antes de lavarse la cara incluso, había que deshacerse del bochorno.


El conventillo y la periferia de adobe, cartón y chapa que lo contenía entre sus calles sin trazo, respiraban vapores gélidos y espectrales que subían del suelo y la despertaban a ella en seco ni bien abría la puerta de la pieza. En las chacras cercanas cantaban los gallos y se sentía ya en el aire el humo de las primeras estufas encendidas. Eso, y la tonalidad gris que todas las cosas tenían en la quietud de esa hora, le bastaban para saberse despierta sin necesidad de lavarse la cara. Un frote rápido de sus dedos contra los ojos, era suficiente aunque la madre se enoje.

En la neblina que el frío alzaba sobre el suelo, tropezó. Algo le trabó un pié y ella desapareció repentinamente en la niebla. La tinaja con los líquidos se desprendió cuando la piba flaca quiso amortiguar el golpe con sus manos. La caída le deslizó los brazos adelante, raspando dolorosamente las palmas abiertas en el resbalón. Una vez que sus mejillas se despegaron del suelo giró esperando ver el tronco que alguien habría arrastrado hasta el patio del conventillo con la intención de tener leña. Siempre alguien traía de por ahí los restos de algún árbol caído y reseco, que después todos usaban para darse calor. Por eso quedaba en cualquier lado, porque no era de nadie, y era de todos. Nomás que ahí no había ni resto de leña siquiera. Hebe descubrió a Gonzales, enredado entre sus pies y todo mojado. La pelela se le había vaciado sobre el pecho.


Ya le había pasado antes. Otras veces había el pobre Gonzales, amanecido a la intemperie con su brazo de almohada. Ya le había tocado antes a ella, madrugadora desprevenida, toparse con el bulto desparramado de una resaca.
Ella se incorporó liviana y sin ruido para no despertarlo. Tuvo ganas de maldecir, pero lo primero, además de sacar las aguas, era el respeto por los mayores.
Cazó la pelela y salió pisando apenas el suelo para evitar la tendalada de improperios que le llovería en caso de Gonzáles despertara...


Texto:Carlos Sandoval
Imagen: gracias a urbatorium.blogspot.com

domingo 12 de julio de 2009

Letrahue VI- Hoy: El atentado


...El viento de mediados de este Junio (no quiero saber como se vendrá Agosto) trae "cosas" mezcladas entre el polvo y los yuyos redondos que recuerdan a la muerte, sea en lo seco y espinoso , sea porque que recorren las calles sin asfalto ni nombre aún acá por donde vivo.
Y hasta los perros (y los ciegos) le hacen la gambeta.
Del cúmulo de aspereza que silba y pica en la piel por las piedritas, y llena de ardores los ojos
apareció este recuerdo de hace un par de añitos.
Aprovechen antes de que el viento le llene de arenita los ojos, y no quede otra que llorar y putear (ni se les ocurra refregarse)

.... Ahí va:

El atentado
(A veces el viento levanta la marea y el agua del drenaje sube por las cloacas)

…Entre el andar inestable de las flores
y las mariposas sacudidas por el viento,
los Generales indagan el terreno asustados,
cerrando los ojos a cada empujón de arena
que viento del mar les escupe en la cara…

Hoy todo amaneció al revés
Marrones pardos y rojizos resucitan semiblandos,
contrarios al empuje del remolino en cada inodoro
como si supieran nadar.
Los generales revisan el flotante asustados
y espían, del depósito a la taza y de ella a él de nuevo.
Los depuestos los miran sin ojos desde el fondo
y huelen sin narices el aliento de las voces,
cuando la tapa se levanta.
Y aguantan el aire para no tener que respirar de nuevo
el vaho de las fauces de aquellos que tienen voz
Y se retuercen de repugnancia ante quienes los alojaron en la visceral tibieza de la oscuridad interior.

Los Generales los miran volver y volver
como si la gravedad no existiera
en aquel fuerte junto al mar,
de quien el pueblo se disputaba las sobras murallas afuera.

Ahora, la milicada rasa que huyó indemne
del vómito pertinaz de los sumideros
hace cola en los burdeles de a cinco el polvo.
Que habrá permiso hasta que el viento de la vuelta, dicen,
y los regurgite de los cabarutos,
engominados de calostro como
almas recién paridas
con el fusil húmedo de cerveza,
la estampa de un labio seis perlado en la culata de madera
y los sudores de ellas
perfumando de agridulce los bigotes
como una cataplasma de sal, cebolla y miel
para las carrasperas del alma.

Hasta que la pólvora disipe los vahos féminos
que cada entrepierna selló en sus mentes,
valdrá la pena aquel día libre.
El día en que el viento eructó las cloacas a contramarcha
Y los Generales alucinaron el atentado
de un enemigo invisible y poderoso.

El día en que el agua y el viento
fueron terroristas en la jerarquía
y cómplices en la trinchera…

Carlos Sandoval
Marzo 2005

lunes 6 de julio de 2009

DE LUXE (serie uno)







Me dije hace tiempo... que haría una serie de entradas "de luxe", con algunas pepitas de oro que los lectores, y amigos de otros blogs, al pasar me van dejando
Deseo abrir la "Serie Dorada" con mi hermano Victor Cumio, porque sus letras atraviesan la meseta, soplan la marea y paran de pechito al viento cuando es castigado por el sol y la sal , los vientos y los tiempos, regalando la sombra que tambien es la magia, que tambien es la palabra como refugio ineludible del alma.

I (Apertura)

Con cada giro

la llave abre instantes

de eternidad

IV (Agua)
El agua es seca
Pero solo en el filo
de su hondura abismal

VII (Pánico)
No poder verme
En plena claridad,
VIII (Autismo)

EL grito autista
Nos convierte en distantes
Restos de vida.

IX (Ausencias)
EN el silencio
Aparcan las palabras
De los ausentes.

XI (Sensibilidad)
ME hundo en el aire
Para sentir el roce
De su aleteo.
Eso si es pánico.
XIII (Sin ataduras)
NO atado a mapa
Estoy en estado óptimo
De trazar huella.

XVII (Desorden)
Tan perfecto orden
En corazón y mente
Me desordena.
XX
EL mar se aleja
Para que mi tristeza
Tenga lugar.

XXI (Liberad)
Estas cadenas
Se arrodillan ante
La libertad.

XXV
MIENTRAS me muero
Continúo buscando
Sin saber qué.
XXVI
PRESA de eclipse
La luz se las ingenia
Siendo luciérnaga.

XXVIII
BAJO la sombra
Del árbol que dibujo
Descansaré.

XXXIII
CON la cabeza
Hemos decapitado
Al corazón.

XXXIV
NO se soporta
Tanto olor a recuerdo
Entre estas sábanas.


XXXVI (Autorretrato)
ESCRIBO versos
Hurtándoles la vida
Que reproducen.

LIV
DE tanto ver
El sentido del tacto
Se nos olvida.
LXIII
CANALLA sol
Oculta en tu crepúsculo
Te la has llevado.

LXIX
BENDITO sol
Que no tarde en abrir
Sus muslos alba.
Nota: La imagen del árbol es por el poeta, ... Y la foto también

miércoles 1 de julio de 2009

Ruidos de pos acá 2 (Mirá donde estamos!)

El sonido no es de lo mejor, pero los artistas tampoco....
Aquí yo, apaleando una guitarra en una tarde de junio, y mi vieja Norma Beatriz trayendo pájaros desde la nada.


Ya que estamos, que algunos lectores tomen la imagen como una presentación formal ya que no me había mostrado hasta ahora en este, mi blogcito.
Como siempre, recuerden que los bloggeros nos alimentamos de vuestros comentarios, anímense que no muerde.

viernes 26 de junio de 2009

Pastillitas para la memoria


La mano que me mata, no me llega
ni al límite mas bajo de mi hombría,
aunque me arrastren rojo en las veredas
con una flor abierte a sangre fría
(Junio- Jorge Fandermole)


...A siete años de la muerte de Maxi Kosteki y Darío Santillán, vayan estas pastillitas como ayuda memoria porque el viento suele raspar con arenita algunos rincones del saber popular
Hoy, que los medios apabullan con la muerte de Michael Jackson, y su nariz de goma, su pigmentación química blanquecina y su esfínter anal de caucho retanteado, no sería malo mirar hacia adentro, que siempre hay un lugar para aprender, recordar y amar.

Aprender para saber,
recordar para amar,

amar para sobrevivir.
Sirvanse:
  • Alfredo Franchiotti, aseguró que sus fuerzas no portaban proyectiles de plomo y acusó a los piqueteros de disparar con armas de fuego”.
    El Gobierno cree que hubo infiltrados entre los piqueteros” y “El presidente, golpeado, sospecha de una escalada de violencia organizada”

  • Alejandro Acosta -uno de los imputados por doble homicidio- se defendió responsabilizando a su ex jefe Alfredo Fanchiotti. “A esos negros de mierda hay que matarlos a todos, me dijo el comisario inspector”

  • "Entonces yo corrí 20 o 30 metros por Alsina y regresé. Vi al comisario inspector herido en una de sus orejas. Le pregunté si lo llevaba al hospital. No quiso. Me dijo: ´Abrí el móvil´. Y agarró las postas de guerra. Yo le pregunté qué iba a hacer. ´A estos negros de mierda hay que matarlos a todos, me contestó".

  • Acosta aseguró que Fanchiotti. "Me dijo que llevara su arma a la armería para limpiarla y que el armero golpeé la boca del percutor. Yo le di una mano al armero, que agarró una escopeta con desperfectos y le cambió el mecanismo".








Fuente Periodística: http://lavaca.org/ (“Franchiotti mató a Santillán)
Imágenes:www.frentedariosantillán.org


viernes 12 de junio de 2009

Radio 4: Juan Raul Rithner

Paridor de poesía y cortador de alambrados, señores, el poeta Juan.

Sus escritos nutrieron a cineastas, teatreros, titiriteros... Hace rato que viene cortando alambrados con poesía, radio, novela, cuento y premios... muchos premios.

Su casa está llena de libros, de ángeles y de luces.
El tipo de barba entre cana y existencia entre sufrida sabe parirse a si mismo y salir andando con los primeros soles, después de haber muerto cada noche.
... Con ustedes Juan Rithner, escritor Patagónico, poeta y amigo.

Homenaje de perros: en 1999 se realizo esta produccion de radio para homenajear a escritores patagónicos en el programa "Perros de la calle". Aquí, junto a Cecilia Colillán le tiramos el el primer dardo a Juan Raúl Rithner... y salió mas o menos así



Algún tiempo después, ya en el 2008, el poeta pasó por el programa "el umbral" (misma radio, che) . Estuvo compartiendo una conversación mágica en "El recinto Sagrado" y dejó para todos este regalo


Si usted lo nombra, por la ventana le va a entrar el olor del mar aunque esté en el alto valle,
y un color azul en el aire, vaya uno a saber por qué.
El narrador anda suelto, detrás de su barba entrecana y su voz pastosa.
Los ángeles y demonios que lo conforman se reconocen por su voz ronca, como él.
Es cierto, poeta.... hay un lugar en donde dios y el diablo juegan a la ronda.
...Ya lo encontré...

viernes 5 de junio de 2009

Letrahue V : Lo que guarda el canal grande

HOY: Secreto 1: Kung Fú (a todos los nacidos y criados en Fisque menuco)
...“El pelao cun fú”… así lo llamábamos los que después de cada capítulo salíamos a romper palitos secos que dejaban caer los “árboles de pelusa” (aún hoy no se como se llaman)
La ramitas se apoyaban sobre una base dos ladrillos o piedras, o palos más gordos de los que dejan como para sentarse, y se les daba el golpe de gracia con el canto de la mano.
El palito escuálido se rompía en dos, y uno se levantaba del lugar orgulloso de su efímera victoria pero con el rostro inexpresivo, igual que el “pelao cun fú”.
Siguiendo el borde del canal ( una eternidad desde la placita entre Misiones y Kennedy) se llegaba al puente de la San Juan.
Otra eternidad mas allá, estaba la Canaleta Roja. Ahí nomás empezaba lo de Verdechia. Una chacra con manzanas de las rojas, las verdes y de las otras (unas amarillas color palote, medio ácidas y siempre arenosas, pero a mi vieja le gustaban)
Hoy se asienta allí la Villa de las artes y el afamadísimo IUPA (Instituto Universitario Patagónico de Arte).
Nosotros aprendimos a entrar sin ser vistos, como el pelao cun fú.
No había tiempo de elegir, manoteábamos apurados entre los surcos hasta donde nos daban los bracitos y se llenaba la improvisada bolsa que armaba la remera dada vuelta a la altura de la panza. No sé si entraban muchas en mi remera, pero lo que sí, yo me aseguraba de que fueran todas, de las verdes, de las rojas y de las otras (unas amarillas color palote, medio ácidas y siempre arenosas, pero a mi vieja le gustaban).

Aprendimos a salir cargados sin hacer ni un ruido,
como el pelao cun fú.
Y a deslizarnos como lagartos hacia la orilla del canal.
Soltábamos la carga de las remeras en el agua.
Y nos veníamos a perrito por el medio,
sin temores de la hondura verde del canal grande
que abraza a los desprevenidos por las patas,
los acalambra y los hunde.
Cada quien con su pequeña jangada de manzanas,
mecidos al antojo de la corriente
en el medio del canal principal de riego
al que porteños y corobeses recién llegados
lo llaman (lo creen) río.
Y atravesábamos flotando las dos eternidades
desde la canaleta roja al puente,
Frente a la casa
las manzanas volvían a las remeras
como los canguros bebés a las bolsas de sus madres.
Y depositábamos el botín sobre la mesa para que todos comieran,
elegíamos un lugar para nosotros
sin hacer alarde ni aspaviento de la cosecha fácil,
ni la travesía de la doble eternidad sobre el lomo del agua
y nos quedábamos en el molde , loco, como el pelao Cun fú.
...Bien valga el recuerdo a don David Carradine (kung fu) y a los otros que hace rato no veo y soliamos de chicos ir a robar manzanas protegidos por el canal gande (Sapo, cabeza, tele, ceboya, carucha, yonca, oreja, el chepa, el pelusa y marciano)

miércoles 27 de mayo de 2009

Comentario ilustrado en el blog del Chelo Candia

Le juro que si ensaña,

muerte, con mi corazón

El día que me caliente

entro a perseguirla yo

("La muerte", José Carbajal)

Un día salió una charla, de esas que uno le dedica a la muerte ¿vio?
Fue en el blog del Chelo (http://www.chelocandia.blogspot.com/)
Es dibujante, artista plastico, muralero (¿o muralista?) productor para radio, escritor y buen tipo. La cosa nació de un dibujo suyo y terminó también en un dibujo suyo (que mejor final para esos principios como la propiedad simétrica de la matemáticas)

Carlos dijo...
En la amistad y el amor hay ciertos encuentros de una intensidad de punto cúlmine. ES ahí cuando la muerte se caga en las patas de vernos tan plenos.Es ahí cuando somos inmortales, aunque mas no sea por un ratito.
28 de abril de 2009 17:36
Chelo Candia dijo...
Carlos: gracias por tus reflexiones, es cierto, el amor y la amistad son buenos remedios contra casi todo... (Digo "casi" porque no sé si funcionan contra la Gripe Porcina y el Dengue)...

Publicacion del 24 de mayo de 2009:
El Comentario Ilustrado de hoy corresponde al lector Carlos y lo hizo en esta entrada
"Hay muertes grosas para tipos que lo son, y a la inversa también (...) Una muerte superpoderosa pa tipos como el che o frida kalho (...), y una muertecita sorete para los y las moria casán, susana gimenez , tinelli, macri, verani, saiz, etc etc (...)"

A esos soberbios empedernidos, exegetas del bostezo alimentados a pura guita, tv y mierda no les vendría mal encontrarse con sus verdaderos "yoses" el día en que una excreta humeante le diga "te llegó la hora... y soy yo a quien te has ganado"

lunes 18 de mayo de 2009

... Gracias

... La puta madre viejo, te vamos a extrañar.


Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.
Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.
(Chau Numero tres, Mario Benedetti 1920-2009)

domingo 17 de mayo de 2009

Radio 3: El poeta Victor Cumio en El Recinto Sagrado

Hacía unos pocos días que el escritor Victor Cumio era el flamante galardonado del Certamen Internacional de Poesía de La Coruña (España) con motivo de los 400 años del Quijote de la Mancha
El poeta Roquense por adopción, nacido en cercanías de la meseta de Somuncurá, se asomó a "El Umbral", y dejó unas palabras en "El recinto Sagrado".
Tras su paso riquísimo por el programa de radio, quedaron un par de duendes, dos o tres ángeles, y una (una sola) musa que le andaba atrás, caminando en silencio, esperando el guiño del poeta enorme.
...Habla con una cierta timidez de sus premios, de su inclusión en el libro de poesía "Antología Poética Roquense" y por supuesto, de La Coruña.

Nos presentó un texto que aquí va para ustedes, extraido del recinto en la voz del poeta.

"Fruto del vacío" (Victor Cumio)





Víctor fue agente sanitario, luego enfermero, luego licenciado en enfermería.
Su espíritu inquieto lo llevó a estudiar Comunicación Social y luego Derecho.
Como era la costumbre de nuestro programa de radio, quienes pasaban por el recinto sagrado dejaban allí un regalo. Y éste es, inmaterial y sustancioso a la vez, el presente del poeta para la audiencia, y para ustedes ahora.

regalo Victor Cumio




De lo mucho que se podía extraer de la charla con Victor, tuve que elejir un concepto solo.
Encontré la palabra libertad en la voz del poeta, y entonces la traje nomás.




Como siempre, recuerden que los bloggeros nos alimentamos de los comentarios que vos dejás después de servirte este pancito compartido. Animate. Gracias

martes 12 de mayo de 2009

LETRAHUE (IV): CALENTAR LA PALABRA DONDE NACE EL FRÍO..

HOY: RELATO INÉDITO "PAISAJES" (LA PATAGONIA TE MARCA, COMO SI FUERA UN TATUAJE)



Imagen: Paso Cordova, ruta 6 camino al puente sobre el rio negro


La patagonia te marca, loco, como si fuera un tatuaje...
Eso me pasó hoy al sentir el primer frío en serio del año.
Por eso les regalo este relato inédito (de seguro, sujeto a reformas)
con todo mi amor para los cuatro o cinco lectores de este dignísimo blogcito.

...Hoy el paisaje me pintó por dentro. Grisecito claro, casi blanco estaba, como las volutas de humo que salen de los pulmones aburridos de las minas sin viaje en los cabarutos de la orilla de la ruta. Aguantando la esquina a las seis y media estaba, y el cielo, cuanto más cerca de uno más grande se parece. Claro, es mentira, ya me habían contado de chico que lo del “grandor” de cielo era verso.
Pero hay mentiras que sirven, dije en voz alta (en la esquina, cagado de frío) y pensé en casi ningún enamorado, y en casi todos los políticos… hay mentiras que sirven. Las mujeres con el guardapolvo de la fábrica, la maestra y los dos milicos que esperaban el bondi a esa hora, recularon… Se echaron un par de pasos para atrás y se miraron… y me miraron. Era claro que yo no hablaba para nadie (o para todos tal vez) pero me parece que les asustó ver mi epitelio grisáceo como la lluvia incipiente, como el cielo frío que me pintaba por dentro también… La Patagonia te marca. Ser de acá no es “probar suerte” El sur te planta, te respira, te pinta por dentro, loco. Las manos me calentaban el adentro de los bolsillos, y en el afuera uno respira soltando el aire despacito, para temblar menos en cada baile trémulo que el frío le marca a las mandíbulas.
El otro Bondi (si, son dos) hacia la zona rural me cambió el color, me replanteó un paisaje desde afuera para que adopten (y adapten) mis células de nuevo. Los hornos de ladrillo encendidos, los perales rojizos y los álamos dorados, los manzanos que no levantaron cosecha y están con los frutos huérfanos, asomando en los tallos como adornos navideños (ahora rojimarrones, ahora rojinegros)
No encuentro mi cara enfrente mío, en los vidrios del colectivo, pues soy el reflejo de eso que quisiera ver. Los demás me miran entre adormecidos de frío y asustados. Alguien que va sentado no es ningún alguien, es un reflejo de la ruta enmarcada por la fila estoica de los álamos sin hojas como un ejército de palo que custodia el camino. Es como una postal con ropa, cagándose de frío en el colectivo entre las chacras.
Respirando, si. Pero no gente, lugares nomás. ¿Cuál de sus brazos será el río? ¿Por donde respira si es todo imagen? ¿Por qué le vendieron boleto a un paisaje?
La gramilla congelada en la banquina, los sauces llorones sin verdor ni llanto, aflorando como fantasmas desde la niebla que levanta el río. La cortina de vapor oculta el fondo del paisaje y no se ven las bardas.
Entonces ya no me queda otra que ser niebla. Y eso soy cuando desciendo, a poquito nomás de la sala en que trabajo, un manojo de niebla, gramilla congelada, barda escondida entre la bruma, y primera lluvia entre los palos secos del otoño.
Hay una mujer con su crío en brazos. Vino, vaya a saber de donde, sorteando los surcos y cortando camino entre las chacras sin dueño para acortar el viaje. Mujeres parcas, de poco hablar, de la cabeza gacha y del no mirarte. Del no quejarse. Del aguantar.
Viene pintada también del color con el que trabaja, fruto, tierra, semilla. Mujer hacia adentro...
El pibito tiene la cara marcada por el frío, la punta de la nariz, pero mas que nada las orejas. El sabañón es rojo y pica al principio, después se seca y la piel se pone blanca y se cae, se deshoja. Me miró con la cara iluminada como si yo fuera un hado madrino y sonrió tan largamente que las boqueras se les pusieron tirantes. Abrí la sala y los convidé a pasar. La mujer estaba algo incómoda por la risa desvergonzada del chico.
- Recién no quería ni hablar y tanto que lo agarró de golpe ahora la risa ahora.
El pibe aspiró una bocanada para renovar oxigeno y seguir con la carcajada.
-Mirá- le dijo a la madre señalándome-se le ve el cielo, y la ruta, y el río.

Carlos Sandoval
Mayo 2009

lunes 4 de mayo de 2009

DRAMATURGIA 1
Bueno... esta no es mi primera obra para títeres pero si la primera que pude cargar con el power point.






"Una historia de la tierra" Narra el encuentro traumático de dos culturas y su posición con respecto a la tierra. De un lado el concepto de lo sagrado, total y auténtico de la tierra como gran madre y sostén de lo que és y lo que no es también. Y del otro lado, el concepto de de la tierra como propiedad, inversión, factor de dinero y por ende de poder.

Todo esto con un gran alambrado que desencadena la discordia ente los que están y los que vienen.

De paso... solo el amor libera, sana, salva y guarda.

De la mano de LA HUELLA TÍTERES" esta obrita anduvo por distintos parajes de Rio Negro y neuquén, después se cruzó a Chile... y un día pegó un salto hasta Ecuador.
PD: No olviden dejar su comentario, es gratis y le hace bien a este humilde y digno blogcito
...Que lo disfruten

sábado 18 de abril de 2009

Letrahue 3

Una vez, amanecí...

En la edición Nº 8 de la revista digital "La Amanecida" se publicó este cuento mío, que acá traje para compartir. Eso si, tenés que sentarte a leerlo porque dura un rato....

La revista creo que está extinta, pero podés encontrar su rastro en
http://www.la-amanecida.rionegro/ (igual el enlace está arriba)

Bueno... ahi se las dejo. Que la disfruten
PD: Dejen su opinión que es gratis, anímense.

La Genoveva

- ¿Te vas a bañar, Genoveva?
- Mi marido anda afuera
- Que venga y se bañe, entonces
- Que no quiere bañarse, le digo. Que quiere comer nomás.
- Vos conocés el trato, si no se bañan no hay ropa ni comida.
Genoveva sale dejando una estela de algo irrespirable y amargo en los pasillos. Afuera el marido, el de esta semana, espera sentado lejos de la sombra, pidiendo calor al sol incapaz y anémico de los inviernos, al que las nubes le dan permiso un rato para que asome a descongelar el pasto y los techos.
Genoveva y el Cabito gesticulan afuera, en el jardín del hospital. Se los ve y se los oye a los gritos. Ella lo empuja, él grita y larga una trompada endeble y borracha que impacta en el aire frío, en la nada. Genoveva bufa un insulto resoplando vapor en el rostro del pordiosero que menea la cabeza en un inconfundible y mudo gesto de negación. La jauría que los acompaña se revuelve. Los perros irritados muestran los dientes con los pelos del lomo erizados. Hay bocinazos de los que ingresan al hospital y los que van saliendo también rezongan que – “Como es posible que nadie hace nada con esta gente, che. Es un peligro esto... y los perros encima...”-
Marta, la enfermera de los ojos claros, los ve desde la ventana y sonríe. Ella tenía un acuerdo de palabra con los pedigüeños despojados de toda costumbre urbana. A cambio de que se den un baño higiénico y se dejen despiojar un poco, les ofrecía alguna pilcha recién donada y una bandeja de comida robada al comedor del hospital.
Solían llegar tímidos y hablando bajo. A veces de a dos para apechugar la mezcla de miedo y repulsa a la institución (a cualquier cosa instituida)
Preguntando -¿ la Martita?- esperaban la respuesta haciéndose chiquitos contra alguna pared mirando al piso y sujetándose las manos sobre el abdomen, como meditando alguna cosa para no mirar a nadie. Y así, afeitados, con la sarna recién curada y sin llenar los pasillos con el penetrante vaho ácido que emana de los cueros teñidos de orín añejo, conseguían que el sereno los dejase dormir en algún banco de cemento del hall central, porque afuera la helada mata los dedos de los pies y llena el pellejo de sabañones.
-Te vas a cagar de frío, pelotudo -gruñó Genoveva
-Que se bañen las mujeres -concluyó Cabito Ferreira- Total yo como acá y después duermo afuera.
-Que la Martita no te va a dar nada si no te bañás, te digo. Te vas a morir como el Albino - Genoveva pegó donde dolía alumbrando miedos escondidos al invocar al frío y la muerte, aunque la preocupación mayor de los dos fuera lo primero y no lo otro.
El albino fue un ucraniano – polaco – alemán - ruso o cualquier nacionalidad que le adjudicaran aquellos que decían conocerle algún origen, sin que nadie jamás pudiera acreditarlo. -Vino escapando de una guerra -decían. O que era un hacendado muy rico al que una peste le llevó la familia entera. Se caminaba el pueblo con un canasto de mimbre en el bracete, que adentro tenía un par de ristras de ajo y unos cuantos huevos desperdigados. Lucía unos dientes grandes y amarronados, la nariz prominente llena de puntos negros y la mitad de la boca eternamente ocupada por un cigarro tipo habano, grisáceo y reseco, al que muy rara vez vi prendido y humeando. En su cocoliche típico de inmigrante que nunca pudo formar el paladar para la lengua castellana, se animaba con pregones trémulos y afónicos
- “!Boibo!... ¡Ajo!” -y cantaba entre carraspeos melodías de un idioma indescifrable, de un lugar que alguna vez fue suyo.

Todo en ellos llama la atención a uno cuando es chico, pero el albino era un capítulo aparte. Bueno y sensible como un ángel. Mugriento y feo como un demonio. Un lastimoso y querible esperpento de persona. ¡Un croto ilustre de la puta madre, hermanito!
...Se murió de frío en una helada después de vaciar la petaca que se escondía entre las ristras de ajo y los huevos que llevaba en el canasto de mimbre. Salió en el diario, con letras chiquitas y sin foto, abajo de una propaganda de pomada para zapatos.

Cabito Ferreira espantó la amenaza del mal recuerdo con una coartada irrefutable
-Tengo los perros -dijo.
Los perros se les pegaban incondicionales y piadosos para compartir los restos de alguna bolsa de basura, o amontonarse a dormir bajo la helada. Cuando el frío apretaba los huesos, el Cabito, la Genoveva y otros como ellos se apilaban enroscados como en una orgía, y los perros se echaban encima formando una pirámide indigente de almas, trapos, pelos, garrapatas y mugre. Así pasaban la noche de un tirón con sábana de perro. Despertaban con frío, pero vivos, reacomodando los diarios que bajo el pulóver calientan la piel y rezongando por el goteo de la matriz de una perra alzada, cuyo perfume cargarán como una maldición, pateando a cuanto perro se les acerque con el miembro erecto a buscarles una pierna donde bambolearse hasta que el olor de la perra se vaya. A la noche siguiente, la hembra alzada y el séquito de perros volverán a entibiar el sueño de ellos.

Genoveva entendió que su marido, el de esta semana, no se iba a bañar por un poco de comida caliente, no esta vez. Lo dejó solo en el jardín del hospital, se encaminó a pedirle a la Martita un pedazo de pan y dedicó al cabito una frase de despedida entre dientes - Andáte a la mierda -

... Dentro de un rato ya no se van a acordar que pelearon. En algún costado al cubierto del frío, en el edificio que está frente al hospital y que nunca se terminó de construir, el Cabito va a prender fuego en un tacho y la Genoveva va a convidarlo con un pequeño bulto marrón-verdoso que él adivinará por el olor que es una factura. Entonces amontonarán papel de obra y cartones como haciendo un nido, mientras van llegando otros como ellos a medida que cae la tarde y empieza el frío, para apilarse a dormir entre los perros, que con la noche vienen a templarles el sueño...

Carlos Sandoval
Roca, Patagonia argentina
Otoño 2003

miércoles 15 de abril de 2009

Imagen: Cahuel Tail Autor: Carlos Carrilaf


Cortando Alambrados (l)
Quienes cortan alambrados son hacedores de atajos, facilitadores del encuentro de la gente...
"Cortando alambrados".... Así bauticé a ciertas entradas de este, mi blogcito, para difundir lo que hacen otros para que la gente se vaya juntando.
.. y aquí les va uno..

Carlos Carrilaf, autor de una serie (en franca expansión) de grabados, dibujos, pinturas y murales dirigidos mas que nada al rescate de la cultura mapuche, a una conciencia de cultura y raza.

Estas son palabras que usa el mismo autor para recibir a la gente en su blog.

"Comenzado ha aclararar el dia

y saludando las diferentes tierras del sur ,

este, norte y oeste.

invocando Nguenechen del que yo soy parte.

Alzo mi voz al quiera escuchar.

Traigo una esperanza para compartir

y una rebeldía para continuar.

Caminando"...

Él mismo dice que la gente "que lo habla medio atravesao", le despierta un dejo de amor. Algunas obras se pueden ver en el sitio www.carloscarrilaf.blogspot.com/
Acercatele, y contale que te conté.





lunes 13 de abril de 2009

Radio 2: Marcelo Pellejero en "El recinto sagrado"

"El recinto sagrado"... Era un bloque de un programejo de radio llamado "el umbral" en donde algunos seres extraños acudían a tener conversaciones aún mas extrañas con éste tipo que ahora escribe para ustedes, hacedor de este humilde blogcito.
A continuación Marcelo Pellejero, realizador cinematográfico, trabajdor de la comunicación y escritor. "La cabeza estalló" es el título de su libro, que habla sobre el fenómeno del rock en nuestro lugarcito del mundo. Co- conductor de los programasa radiales "Música fuego" "Trenes a la hora de la siesta" y "Con las patas en la luna".
Estuvo en "el recinto sagrado" y dejó este regalo... Que lo disfruten
PD: en cualquier momento vuelve el umbral, che.

jueves 9 de abril de 2009




Letrahue, calentar la palablra donde nace el frío (2).

HOY: Oleo mestizo (Parte uno) *


Óleo mestizo


He visto en sueños
una mujer cobriza,
cuyos ojos eran como el paisaje,
entre terroso y verde de las bardas junto al río.

He visto en sueños una mujer
capaz de sentir tocando el suelo
las huellas del exilio de los anarquistas,
los peones tuberculosos de campear ganado entre la nieve
Las orejas mutiladas, las mujeres de los pechos secos



y los niños arrebatados de sus regazos.

He visto una mujer capaz de decir sin decirlo,
que la patagonia respira
y la palabra del suelo renace al conocimiento
silenciosos de sus hijos.

He visto en sueños una mujer cobriza
,
tan bella como la tierra pudiera concebirla
de espaldas de arcilla y tendida en el llano bajo el azul,
mirando a la muerte desde sus cálidos ojos pardos



Carlos Sandoval



26/08/92




*Tuve el honor de que esta poesía fuera publicada por la revista "Gira-Girasol" , quienes desde hace ya unos cuantos añitos desparraman cultura y pensamiento, de difusión gratuita y de mano en mano. Ahora quería compartirla con toooodos ustedes.

PD: La foto es propiedad del blog. Es nuestro canal grande en abril del 2005. Pueden bajarla y disponer de ella libremente, sin olvidarse quien te la dió ¿ok?

domingo 5 de abril de 2009



Mi OTRO YO,
EL ENFERMERO
"Solo una vez pasaremos por la vida
por lo tanto, nuestra oportunidad de brindarnos a los demás
es única, e irrepetible"...

Tal vez por eso soy enfermero desde marzo de 1989.
... esta es la foto de un pié diabetico, que al dia de hoy ya está curado por completo.
Ahora... He aquí un ojo por donde la enfermedad se asoma a verte.
Como decirle que haga reposo a un peon rural que cobra por día?

Ahí está, de nuevo, el ojo de la tormenta en la piel morbida del descuido por necesidad extrema, dibujada en la planta de un pié.
Algunos aqui verán una herida en un pié.... y otros vemos el resultado de muuchos años de falta de políticas concretas con sentido común.








miércoles 25 de febrero de 2009

LETRAHUE (letra sur):
Calentar la palabra donde nace el frío.
Hoy "Las trenzas de la muerte""

La creo a veces cruzada de brazos,
apoyada contra el marco de la puerta de entrada.

Jugando sus dedos con la punta de su hermosa trenza morena
(ah señora, si usted la tuviera)
Esperando,
desde los tintes biliosos de su mirada,
desde el interminable frío de su postura cándida,
alguien que pueda a usted presentirla.

Alguien detrás de quien poder entrar
para pegarse a su espalda como una caricia,
un beso, o un tatuaje.
Y dejar que la presientan.
(Porque he descubierto, señora Muerte, que suele
gustarle a usted, que a veces la presientan).

La presientan esperando,
desde lo interminable de su paciencia parca,
desde esa trampa irresistible
que es toda la luz de su espalda...


Fragmento de la novela "las trenzas de la muerte" que dio origen al corto cinematográfico del mismo nombre, que fuera estrenado en el "1º Encuentro Patagónico de Comunicacion y Cultura" en junio de 1999. Y en Noviembre del mismo año se presentó en Valdivia (chile) en el "Encuentro de culturas Sur del Mundo".
Un par de años después , los trabajadores de la salud y educación de Rio Negro, en una jornada de lucha conjunta hicieron una muestra de arte al aire libre, y cuando pintó la noche en la resistencia, en la plaza del canalito (frente a lo que hoy es la Gran Manzana) se proyectó la pelicula y me llenó de orgullo.
por: Carlos Sandoval
General Roca, Rio Negro
Marzo de 1999

Dramaturgia (Títeres, teatro)