viernes, 26 de junio de 2009

Pastillitas para la memoria


La mano que me mata, no me llega
ni al límite mas bajo de mi hombría,
aunque me arrastren rojo en las veredas
con una flor abierte a sangre fría
(Junio- Jorge Fandermole)


...A siete años de la muerte de Maxi Kosteki y Darío Santillán, vayan estas pastillitas como ayuda memoria porque el viento suele raspar con arenita algunos rincones del saber popular
Hoy, que los medios apabullan con la muerte de Michael Jackson, y su nariz de goma, su pigmentación química blanquecina y su esfínter anal de caucho retanteado, no sería malo mirar hacia adentro, que siempre hay un lugar para aprender, recordar y amar.

Aprender para saber,
recordar para amar,

amar para sobrevivir.
Sirvanse:
  • Alfredo Franchiotti, aseguró que sus fuerzas no portaban proyectiles de plomo y acusó a los piqueteros de disparar con armas de fuego”.
    El Gobierno cree que hubo infiltrados entre los piqueteros” y “El presidente, golpeado, sospecha de una escalada de violencia organizada”

  • Alejandro Acosta -uno de los imputados por doble homicidio- se defendió responsabilizando a su ex jefe Alfredo Fanchiotti. “A esos negros de mierda hay que matarlos a todos, me dijo el comisario inspector”

  • "Entonces yo corrí 20 o 30 metros por Alsina y regresé. Vi al comisario inspector herido en una de sus orejas. Le pregunté si lo llevaba al hospital. No quiso. Me dijo: ´Abrí el móvil´. Y agarró las postas de guerra. Yo le pregunté qué iba a hacer. ´A estos negros de mierda hay que matarlos a todos, me contestó".

  • Acosta aseguró que Fanchiotti. "Me dijo que llevara su arma a la armería para limpiarla y que el armero golpeé la boca del percutor. Yo le di una mano al armero, que agarró una escopeta con desperfectos y le cambió el mecanismo".








Fuente Periodística: http://lavaca.org/ (“Franchiotti mató a Santillán)
Imágenes:www.frentedariosantillán.org


viernes, 12 de junio de 2009

Radio 4: Juan Raul Rithner

Paridor de poesía y cortador de alambrados, señores, el poeta Juan.

Sus escritos nutrieron a cineastas, teatreros, titiriteros... Hace rato que viene cortando alambrados con poesía, radio, novela, cuento y premios... muchos premios.

Su casa está llena de libros, de ángeles y de luces.
El tipo de barba entre cana y existencia entre sufrida sabe parirse a si mismo y salir andando con los primeros soles, después de haber muerto cada noche.
... Con ustedes Juan Rithner, escritor Patagónico, poeta y amigo.

Homenaje de perros: en 1999 se realizo esta produccion de radio para homenajear a escritores patagónicos en el programa "Perros de la calle". Aquí, junto a Cecilia Colillán le tiramos el el primer dardo a Juan Raúl Rithner... y salió mas o menos así



Algún tiempo después, ya en el 2008, el poeta pasó por el programa "el umbral" (misma radio, che) . Estuvo compartiendo una conversación mágica en "El recinto Sagrado" y dejó para todos este regalo


Si usted lo nombra, por la ventana le va a entrar el olor del mar aunque esté en el alto valle,
y un color azul en el aire, vaya uno a saber por qué.
El narrador anda suelto, detrás de su barba entrecana y su voz pastosa.
Los ángeles y demonios que lo conforman se reconocen por su voz ronca, como él.
Es cierto, poeta.... hay un lugar en donde dios y el diablo juegan a la ronda.
...Ya lo encontré...

viernes, 5 de junio de 2009

Letrahue V : Lo que guarda el canal grande

HOY: Secreto 1: Kung Fú (a todos los nacidos y criados en Fisque menuco)
...“El pelao cun fú”… así lo llamábamos los que después de cada capítulo salíamos a romper palitos secos que dejaban caer los “árboles de pelusa” (aún hoy no se como se llaman)
La ramitas se apoyaban sobre una base dos ladrillos o piedras, o palos más gordos de los que dejan como para sentarse, y se les daba el golpe de gracia con el canto de la mano.
El palito escuálido se rompía en dos, y uno se levantaba del lugar orgulloso de su efímera victoria pero con el rostro inexpresivo, igual que el “pelao cun fú”.
Siguiendo el borde del canal ( una eternidad desde la placita entre Misiones y Kennedy) se llegaba al puente de la San Juan.
Otra eternidad mas allá, estaba la Canaleta Roja. Ahí nomás empezaba lo de Verdechia. Una chacra con manzanas de las rojas, las verdes y de las otras (unas amarillas color palote, medio ácidas y siempre arenosas, pero a mi vieja le gustaban)
Hoy se asienta allí la Villa de las artes y el afamadísimo IUPA (Instituto Universitario Patagónico de Arte).
Nosotros aprendimos a entrar sin ser vistos, como el pelao cun fú.
No había tiempo de elegir, manoteábamos apurados entre los surcos hasta donde nos daban los bracitos y se llenaba la improvisada bolsa que armaba la remera dada vuelta a la altura de la panza. No sé si entraban muchas en mi remera, pero lo que sí, yo me aseguraba de que fueran todas, de las verdes, de las rojas y de las otras (unas amarillas color palote, medio ácidas y siempre arenosas, pero a mi vieja le gustaban).

Aprendimos a salir cargados sin hacer ni un ruido,
como el pelao cun fú.
Y a deslizarnos como lagartos hacia la orilla del canal.
Soltábamos la carga de las remeras en el agua.
Y nos veníamos a perrito por el medio,
sin temores de la hondura verde del canal grande
que abraza a los desprevenidos por las patas,
los acalambra y los hunde.
Cada quien con su pequeña jangada de manzanas,
mecidos al antojo de la corriente
en el medio del canal principal de riego
al que porteños y corobeses recién llegados
lo llaman (lo creen) río.
Y atravesábamos flotando las dos eternidades
desde la canaleta roja al puente,
Frente a la casa
las manzanas volvían a las remeras
como los canguros bebés a las bolsas de sus madres.
Y depositábamos el botín sobre la mesa para que todos comieran,
elegíamos un lugar para nosotros
sin hacer alarde ni aspaviento de la cosecha fácil,
ni la travesía de la doble eternidad sobre el lomo del agua
y nos quedábamos en el molde , loco, como el pelao Cun fú.
...Bien valga el recuerdo a don David Carradine (kung fu) y a los otros que hace rato no veo y soliamos de chicos ir a robar manzanas protegidos por el canal gande (Sapo, cabeza, tele, ceboya, carucha, yonca, oreja, el chepa, el pelusa y marciano)

miércoles, 27 de mayo de 2009

Comentario ilustrado en el blog del Chelo Candia

Le juro que si ensaña,

muerte, con mi corazón

El día que me caliente

entro a perseguirla yo

("La muerte", José Carbajal)

Un día salió una charla, de esas que uno le dedica a la muerte ¿vio?
Fue en el blog del Chelo (http://www.chelocandia.blogspot.com/)
Es dibujante, artista plastico, muralero (¿o muralista?) productor para radio, escritor y buen tipo. La cosa nació de un dibujo suyo y terminó también en un dibujo suyo (que mejor final para esos principios como la propiedad simétrica de la matemáticas)

Carlos dijo...
En la amistad y el amor hay ciertos encuentros de una intensidad de punto cúlmine. ES ahí cuando la muerte se caga en las patas de vernos tan plenos.Es ahí cuando somos inmortales, aunque mas no sea por un ratito.
28 de abril de 2009 17:36
Chelo Candia dijo...
Carlos: gracias por tus reflexiones, es cierto, el amor y la amistad son buenos remedios contra casi todo... (Digo "casi" porque no sé si funcionan contra la Gripe Porcina y el Dengue)...

Publicacion del 24 de mayo de 2009:
El Comentario Ilustrado de hoy corresponde al lector Carlos y lo hizo en esta entrada
"Hay muertes grosas para tipos que lo son, y a la inversa también (...) Una muerte superpoderosa pa tipos como el che o frida kalho (...), y una muertecita sorete para los y las moria casán, susana gimenez , tinelli, macri, verani, saiz, etc etc (...)"

A esos soberbios empedernidos, exegetas del bostezo alimentados a pura guita, tv y mierda no les vendría mal encontrarse con sus verdaderos "yoses" el día en que una excreta humeante le diga "te llegó la hora... y soy yo a quien te has ganado"

lunes, 18 de mayo de 2009

... Gracias

... La puta madre viejo, te vamos a extrañar.


Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.
Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.
(Chau Numero tres, Mario Benedetti 1920-2009)

domingo, 17 de mayo de 2009

Radio 3: El poeta Victor Cumio en El Recinto Sagrado

Hacía unos pocos días que el escritor Victor Cumio era el flamante galardonado del Certamen Internacional de Poesía de La Coruña (España) con motivo de los 400 años del Quijote de la Mancha
El poeta Roquense por adopción, nacido en cercanías de la meseta de Somuncurá, se asomó a "El Umbral", y dejó unas palabras en "El recinto Sagrado".
Tras su paso riquísimo por el programa de radio, quedaron un par de duendes, dos o tres ángeles, y una (una sola) musa que le andaba atrás, caminando en silencio, esperando el guiño del poeta enorme.
...Habla con una cierta timidez de sus premios, de su inclusión en el libro de poesía "Antología Poética Roquense" y por supuesto, de La Coruña.

Nos presentó un texto que aquí va para ustedes, extraido del recinto en la voz del poeta.

"Fruto del vacío" (Victor Cumio)





Víctor fue agente sanitario, luego enfermero, luego licenciado en enfermería.
Su espíritu inquieto lo llevó a estudiar Comunicación Social y luego Derecho.
Como era la costumbre de nuestro programa de radio, quienes pasaban por el recinto sagrado dejaban allí un regalo. Y éste es, inmaterial y sustancioso a la vez, el presente del poeta para la audiencia, y para ustedes ahora.

regalo Victor Cumio




De lo mucho que se podía extraer de la charla con Victor, tuve que elejir un concepto solo.
Encontré la palabra libertad en la voz del poeta, y entonces la traje nomás.




Como siempre, recuerden que los bloggeros nos alimentamos de los comentarios que vos dejás después de servirte este pancito compartido. Animate. Gracias

martes, 12 de mayo de 2009

LETRAHUE (IV): CALENTAR LA PALABRA DONDE NACE EL FRÍO..

HOY: RELATO INÉDITO "PAISAJES" (LA PATAGONIA TE MARCA, COMO SI FUERA UN TATUAJE)



Imagen: Paso Cordova, ruta 6 camino al puente sobre el rio negro


La patagonia te marca, loco, como si fuera un tatuaje...
Eso me pasó hoy al sentir el primer frío en serio del año.
Por eso les regalo este relato inédito (de seguro, sujeto a reformas)
con todo mi amor para los cuatro o cinco lectores de este dignísimo blogcito.

...Hoy el paisaje me pintó por dentro. Grisecito claro, casi blanco estaba, como las volutas de humo que salen de los pulmones aburridos de las minas sin viaje en los cabarutos de la orilla de la ruta. Aguantando la esquina a las seis y media estaba, y el cielo, cuanto más cerca de uno más grande se parece. Claro, es mentira, ya me habían contado de chico que lo del “grandor” de cielo era verso.
Pero hay mentiras que sirven, dije en voz alta (en la esquina, cagado de frío) y pensé en casi ningún enamorado, y en casi todos los políticos… hay mentiras que sirven. Las mujeres con el guardapolvo de la fábrica, la maestra y los dos milicos que esperaban el bondi a esa hora, recularon… Se echaron un par de pasos para atrás y se miraron… y me miraron. Era claro que yo no hablaba para nadie (o para todos tal vez) pero me parece que les asustó ver mi epitelio grisáceo como la lluvia incipiente, como el cielo frío que me pintaba por dentro también… La Patagonia te marca. Ser de acá no es “probar suerte” El sur te planta, te respira, te pinta por dentro, loco. Las manos me calentaban el adentro de los bolsillos, y en el afuera uno respira soltando el aire despacito, para temblar menos en cada baile trémulo que el frío le marca a las mandíbulas.
El otro Bondi (si, son dos) hacia la zona rural me cambió el color, me replanteó un paisaje desde afuera para que adopten (y adapten) mis células de nuevo. Los hornos de ladrillo encendidos, los perales rojizos y los álamos dorados, los manzanos que no levantaron cosecha y están con los frutos huérfanos, asomando en los tallos como adornos navideños (ahora rojimarrones, ahora rojinegros)
No encuentro mi cara enfrente mío, en los vidrios del colectivo, pues soy el reflejo de eso que quisiera ver. Los demás me miran entre adormecidos de frío y asustados. Alguien que va sentado no es ningún alguien, es un reflejo de la ruta enmarcada por la fila estoica de los álamos sin hojas como un ejército de palo que custodia el camino. Es como una postal con ropa, cagándose de frío en el colectivo entre las chacras.
Respirando, si. Pero no gente, lugares nomás. ¿Cuál de sus brazos será el río? ¿Por donde respira si es todo imagen? ¿Por qué le vendieron boleto a un paisaje?
La gramilla congelada en la banquina, los sauces llorones sin verdor ni llanto, aflorando como fantasmas desde la niebla que levanta el río. La cortina de vapor oculta el fondo del paisaje y no se ven las bardas.
Entonces ya no me queda otra que ser niebla. Y eso soy cuando desciendo, a poquito nomás de la sala en que trabajo, un manojo de niebla, gramilla congelada, barda escondida entre la bruma, y primera lluvia entre los palos secos del otoño.
Hay una mujer con su crío en brazos. Vino, vaya a saber de donde, sorteando los surcos y cortando camino entre las chacras sin dueño para acortar el viaje. Mujeres parcas, de poco hablar, de la cabeza gacha y del no mirarte. Del no quejarse. Del aguantar.
Viene pintada también del color con el que trabaja, fruto, tierra, semilla. Mujer hacia adentro...
El pibito tiene la cara marcada por el frío, la punta de la nariz, pero mas que nada las orejas. El sabañón es rojo y pica al principio, después se seca y la piel se pone blanca y se cae, se deshoja. Me miró con la cara iluminada como si yo fuera un hado madrino y sonrió tan largamente que las boqueras se les pusieron tirantes. Abrí la sala y los convidé a pasar. La mujer estaba algo incómoda por la risa desvergonzada del chico.
- Recién no quería ni hablar y tanto que lo agarró de golpe ahora la risa ahora.
El pibe aspiró una bocanada para renovar oxigeno y seguir con la carcajada.
-Mirá- le dijo a la madre señalándome-se le ve el cielo, y la ruta, y el río.

Carlos Sandoval
Mayo 2009

lunes, 4 de mayo de 2009

DRAMATURGIA 1
Bueno... esta no es mi primera obra para títeres pero si la primera que pude cargar con el power point.






"Una historia de la tierra" Narra el encuentro traumático de dos culturas y su posición con respecto a la tierra. De un lado el concepto de lo sagrado, total y auténtico de la tierra como gran madre y sostén de lo que és y lo que no es también. Y del otro lado, el concepto de de la tierra como propiedad, inversión, factor de dinero y por ende de poder.

Todo esto con un gran alambrado que desencadena la discordia ente los que están y los que vienen.

De paso... solo el amor libera, sana, salva y guarda.

De la mano de LA HUELLA TÍTERES" esta obrita anduvo por distintos parajes de Rio Negro y neuquén, después se cruzó a Chile... y un día pegó un salto hasta Ecuador.
PD: No olviden dejar su comentario, es gratis y le hace bien a este humilde y digno blogcito
...Que lo disfruten

sábado, 18 de abril de 2009

Letrahue 3

Una vez, amanecí...

En la edición Nº 8 de la revista digital "La Amanecida" se publicó este cuento mío, que acá traje para compartir. Eso si, tenés que sentarte a leerlo porque dura un rato....

La revista creo que está extinta, pero podés encontrar su rastro en
http://www.la-amanecida.rionegro/ (igual el enlace está arriba)

Bueno... ahi se las dejo. Que la disfruten
PD: Dejen su opinión que es gratis, anímense.

La Genoveva

- ¿Te vas a bañar, Genoveva?
- Mi marido anda afuera
- Que venga y se bañe, entonces
- Que no quiere bañarse, le digo. Que quiere comer nomás.
- Vos conocés el trato, si no se bañan no hay ropa ni comida.
Genoveva sale dejando una estela de algo irrespirable y amargo en los pasillos. Afuera el marido, el de esta semana, espera sentado lejos de la sombra, pidiendo calor al sol incapaz y anémico de los inviernos, al que las nubes le dan permiso un rato para que asome a descongelar el pasto y los techos.
Genoveva y el Cabito gesticulan afuera, en el jardín del hospital. Se los ve y se los oye a los gritos. Ella lo empuja, él grita y larga una trompada endeble y borracha que impacta en el aire frío, en la nada. Genoveva bufa un insulto resoplando vapor en el rostro del pordiosero que menea la cabeza en un inconfundible y mudo gesto de negación. La jauría que los acompaña se revuelve. Los perros irritados muestran los dientes con los pelos del lomo erizados. Hay bocinazos de los que ingresan al hospital y los que van saliendo también rezongan que – “Como es posible que nadie hace nada con esta gente, che. Es un peligro esto... y los perros encima...”-
Marta, la enfermera de los ojos claros, los ve desde la ventana y sonríe. Ella tenía un acuerdo de palabra con los pedigüeños despojados de toda costumbre urbana. A cambio de que se den un baño higiénico y se dejen despiojar un poco, les ofrecía alguna pilcha recién donada y una bandeja de comida robada al comedor del hospital.
Solían llegar tímidos y hablando bajo. A veces de a dos para apechugar la mezcla de miedo y repulsa a la institución (a cualquier cosa instituida)
Preguntando -¿ la Martita?- esperaban la respuesta haciéndose chiquitos contra alguna pared mirando al piso y sujetándose las manos sobre el abdomen, como meditando alguna cosa para no mirar a nadie. Y así, afeitados, con la sarna recién curada y sin llenar los pasillos con el penetrante vaho ácido que emana de los cueros teñidos de orín añejo, conseguían que el sereno los dejase dormir en algún banco de cemento del hall central, porque afuera la helada mata los dedos de los pies y llena el pellejo de sabañones.
-Te vas a cagar de frío, pelotudo -gruñó Genoveva
-Que se bañen las mujeres -concluyó Cabito Ferreira- Total yo como acá y después duermo afuera.
-Que la Martita no te va a dar nada si no te bañás, te digo. Te vas a morir como el Albino - Genoveva pegó donde dolía alumbrando miedos escondidos al invocar al frío y la muerte, aunque la preocupación mayor de los dos fuera lo primero y no lo otro.
El albino fue un ucraniano – polaco – alemán - ruso o cualquier nacionalidad que le adjudicaran aquellos que decían conocerle algún origen, sin que nadie jamás pudiera acreditarlo. -Vino escapando de una guerra -decían. O que era un hacendado muy rico al que una peste le llevó la familia entera. Se caminaba el pueblo con un canasto de mimbre en el bracete, que adentro tenía un par de ristras de ajo y unos cuantos huevos desperdigados. Lucía unos dientes grandes y amarronados, la nariz prominente llena de puntos negros y la mitad de la boca eternamente ocupada por un cigarro tipo habano, grisáceo y reseco, al que muy rara vez vi prendido y humeando. En su cocoliche típico de inmigrante que nunca pudo formar el paladar para la lengua castellana, se animaba con pregones trémulos y afónicos
- “!Boibo!... ¡Ajo!” -y cantaba entre carraspeos melodías de un idioma indescifrable, de un lugar que alguna vez fue suyo.

Todo en ellos llama la atención a uno cuando es chico, pero el albino era un capítulo aparte. Bueno y sensible como un ángel. Mugriento y feo como un demonio. Un lastimoso y querible esperpento de persona. ¡Un croto ilustre de la puta madre, hermanito!
...Se murió de frío en una helada después de vaciar la petaca que se escondía entre las ristras de ajo y los huevos que llevaba en el canasto de mimbre. Salió en el diario, con letras chiquitas y sin foto, abajo de una propaganda de pomada para zapatos.

Cabito Ferreira espantó la amenaza del mal recuerdo con una coartada irrefutable
-Tengo los perros -dijo.
Los perros se les pegaban incondicionales y piadosos para compartir los restos de alguna bolsa de basura, o amontonarse a dormir bajo la helada. Cuando el frío apretaba los huesos, el Cabito, la Genoveva y otros como ellos se apilaban enroscados como en una orgía, y los perros se echaban encima formando una pirámide indigente de almas, trapos, pelos, garrapatas y mugre. Así pasaban la noche de un tirón con sábana de perro. Despertaban con frío, pero vivos, reacomodando los diarios que bajo el pulóver calientan la piel y rezongando por el goteo de la matriz de una perra alzada, cuyo perfume cargarán como una maldición, pateando a cuanto perro se les acerque con el miembro erecto a buscarles una pierna donde bambolearse hasta que el olor de la perra se vaya. A la noche siguiente, la hembra alzada y el séquito de perros volverán a entibiar el sueño de ellos.

Genoveva entendió que su marido, el de esta semana, no se iba a bañar por un poco de comida caliente, no esta vez. Lo dejó solo en el jardín del hospital, se encaminó a pedirle a la Martita un pedazo de pan y dedicó al cabito una frase de despedida entre dientes - Andáte a la mierda -

... Dentro de un rato ya no se van a acordar que pelearon. En algún costado al cubierto del frío, en el edificio que está frente al hospital y que nunca se terminó de construir, el Cabito va a prender fuego en un tacho y la Genoveva va a convidarlo con un pequeño bulto marrón-verdoso que él adivinará por el olor que es una factura. Entonces amontonarán papel de obra y cartones como haciendo un nido, mientras van llegando otros como ellos a medida que cae la tarde y empieza el frío, para apilarse a dormir entre los perros, que con la noche vienen a templarles el sueño...

Carlos Sandoval
Roca, Patagonia argentina
Otoño 2003

miércoles, 15 de abril de 2009

Imagen: Cahuel Tail Autor: Carlos Carrilaf


Cortando Alambrados (l)
Quienes cortan alambrados son hacedores de atajos, facilitadores del encuentro de la gente...
"Cortando alambrados".... Así bauticé a ciertas entradas de este, mi blogcito, para difundir lo que hacen otros para que la gente se vaya juntando.
.. y aquí les va uno..

Carlos Carrilaf, autor de una serie (en franca expansión) de grabados, dibujos, pinturas y murales dirigidos mas que nada al rescate de la cultura mapuche, a una conciencia de cultura y raza.

Estas son palabras que usa el mismo autor para recibir a la gente en su blog.

"Comenzado ha aclararar el dia

y saludando las diferentes tierras del sur ,

este, norte y oeste.

invocando Nguenechen del que yo soy parte.

Alzo mi voz al quiera escuchar.

Traigo una esperanza para compartir

y una rebeldía para continuar.

Caminando"...

Él mismo dice que la gente "que lo habla medio atravesao", le despierta un dejo de amor. Algunas obras se pueden ver en el sitio www.carloscarrilaf.blogspot.com/
Acercatele, y contale que te conté.





lunes, 13 de abril de 2009

Radio 2: Marcelo Pellejero en "El recinto sagrado"

"El recinto sagrado"... Era un bloque de un programejo de radio llamado "el umbral" en donde algunos seres extraños acudían a tener conversaciones aún mas extrañas con éste tipo que ahora escribe para ustedes, hacedor de este humilde blogcito.
A continuación Marcelo Pellejero, realizador cinematográfico, trabajdor de la comunicación y escritor. "La cabeza estalló" es el título de su libro, que habla sobre el fenómeno del rock en nuestro lugarcito del mundo. Co- conductor de los programasa radiales "Música fuego" "Trenes a la hora de la siesta" y "Con las patas en la luna".
Estuvo en "el recinto sagrado" y dejó este regalo... Que lo disfruten
PD: en cualquier momento vuelve el umbral, che.

jueves, 9 de abril de 2009




Letrahue, calentar la palablra donde nace el frío (2).

HOY: Oleo mestizo (Parte uno) *


Óleo mestizo


He visto en sueños
una mujer cobriza,
cuyos ojos eran como el paisaje,
entre terroso y verde de las bardas junto al río.

He visto en sueños una mujer
capaz de sentir tocando el suelo
las huellas del exilio de los anarquistas,
los peones tuberculosos de campear ganado entre la nieve
Las orejas mutiladas, las mujeres de los pechos secos



y los niños arrebatados de sus regazos.

He visto una mujer capaz de decir sin decirlo,
que la patagonia respira
y la palabra del suelo renace al conocimiento
silenciosos de sus hijos.

He visto en sueños una mujer cobriza
,
tan bella como la tierra pudiera concebirla
de espaldas de arcilla y tendida en el llano bajo el azul,
mirando a la muerte desde sus cálidos ojos pardos



Carlos Sandoval



26/08/92




*Tuve el honor de que esta poesía fuera publicada por la revista "Gira-Girasol" , quienes desde hace ya unos cuantos añitos desparraman cultura y pensamiento, de difusión gratuita y de mano en mano. Ahora quería compartirla con toooodos ustedes.

PD: La foto es propiedad del blog. Es nuestro canal grande en abril del 2005. Pueden bajarla y disponer de ella libremente, sin olvidarse quien te la dió ¿ok?

domingo, 5 de abril de 2009



Mi OTRO YO,
EL ENFERMERO
"Solo una vez pasaremos por la vida
por lo tanto, nuestra oportunidad de brindarnos a los demás
es única, e irrepetible"...

Tal vez por eso soy enfermero desde marzo de 1989.
... esta es la foto de un pié diabetico, que al dia de hoy ya está curado por completo.
Ahora... He aquí un ojo por donde la enfermedad se asoma a verte.
Como decirle que haga reposo a un peon rural que cobra por día?

Ahí está, de nuevo, el ojo de la tormenta en la piel morbida del descuido por necesidad extrema, dibujada en la planta de un pié.
Algunos aqui verán una herida en un pié.... y otros vemos el resultado de muuchos años de falta de políticas concretas con sentido común.








miércoles, 25 de febrero de 2009

LETRAHUE (letra sur):
Calentar la palabra donde nace el frío.
Hoy "Las trenzas de la muerte""

La creo a veces cruzada de brazos,
apoyada contra el marco de la puerta de entrada.

Jugando sus dedos con la punta de su hermosa trenza morena
(ah señora, si usted la tuviera)
Esperando,
desde los tintes biliosos de su mirada,
desde el interminable frío de su postura cándida,
alguien que pueda a usted presentirla.

Alguien detrás de quien poder entrar
para pegarse a su espalda como una caricia,
un beso, o un tatuaje.
Y dejar que la presientan.
(Porque he descubierto, señora Muerte, que suele
gustarle a usted, que a veces la presientan).

La presientan esperando,
desde lo interminable de su paciencia parca,
desde esa trampa irresistible
que es toda la luz de su espalda...


Fragmento de la novela "las trenzas de la muerte" que dio origen al corto cinematográfico del mismo nombre, que fuera estrenado en el "1º Encuentro Patagónico de Comunicacion y Cultura" en junio de 1999. Y en Noviembre del mismo año se presentó en Valdivia (chile) en el "Encuentro de culturas Sur del Mundo".
Un par de años después , los trabajadores de la salud y educación de Rio Negro, en una jornada de lucha conjunta hicieron una muestra de arte al aire libre, y cuando pintó la noche en la resistencia, en la plaza del canalito (frente a lo que hoy es la Gran Manzana) se proyectó la pelicula y me llenó de orgullo.
por: Carlos Sandoval
General Roca, Rio Negro
Marzo de 1999

Dramaturgia (Títeres, teatro)